Logrando que se pegue

Lo primero que te impresiona de Pedro es su comportamiento amigable. Su genuina sonrisa infantil te hacia sentir como si fuera el comienzo de una amistad íntimamente profunda.

“El dice que nació en 1960, así que usted puede sacar la cuenta de su edad”. Dice el traductor. Pedro ríe. Con su mano extendida, hace la mímica de una persona subiendo una cuesta empinada llegando a la cima y comenzando el descenso. “El dice que esta en la bajada de la cima”, dice el interprete. El simbolismo es tan familiar que no hace falta interpretación, pero no puedes culpar al hombre por su hacer su trabajo.

Pedro habla sobre su pasado- como creció en una familia que siguió las creencias religiosas tradicionales de los Mayas; como a su temprana adolescencia, sus amigos los invitaban a que asistiera a los servicios Católico Romanos; y como luego se traslado a la iglesia protestante, y allí acepto a Cristo como su Salvador personal.

Fue su experiencia en la iglesia protestante que motivo a Pedro a traducir la Biblia a su lengua materna. Su pastor había estado triste porque se había dado cuenta que las personas en su congregación no prestaban atención. Algunos de ellos hasta se quedaban dormidos, fue entonces que el pastor tuvo una idea. Le dio a cada uno de los diáconos una varita. Mientras el predicaba los diáconos caminaban los pasillos de arriba a bajo. Si alguno se dormía recibían una llamada de despertar.

Pedro reía y continuaba. “¡Era horrible! Enseñaban sobre el amor de Dios, pero nos pegaban con varas. Que pasa con esta escena?”Pedro se reía y movía su cabeza con asombro.


Inquieto con lo que veía decidió hacerle una encuesta a la congregación. Tocando de puerta en puerta hizo tres preguntas. Primero, disfrutaste el sermón?” Todo el mundo decía, Oh, si! Estuvo maravilloso! En realidad me toco! Segundo pregunto, Cual parte te toco en particular? Para esto ellos no tenían ninguna respuesta. Tercero, el pregunto Cual es el pasaje que el ministro uso para su mensaje? De nuevo no hubo respuesta.

“Esto me dio dolor en el corazón, por lo tanto me dije a mi mismo, ‘¡Tengo que hacer esta traducción!’”

Después de luchar por desarrollar un bosquejo del Nuevo Testamento por su cuenta, Pedro conoció a Jim y Judy Butler en el centro SIL (organización hermana de Wycliffe). Ellos le dijeron que era necesario hacer dos pequeños cambios. Lo primero era el alfabeto que estaba usando. Lo segundo el significado del texto, según se había traducido. Pedro se sonrió traviesamente. “¡Lo menos que me imaginaba era que estos dos cambios iban a tomar un año en completarse!”

Cuando se finalizo la traducción, Pedro predico un sermón usando las escrituras en Sutjil. “La gente se encontraba hechizada” decía el traductor. “Los diáconos soltaron las varas; nadie se estaba durmiendo mas. ¡La congregación completa pudo entender la enseñanza finalmente!”

Hoy día 42 iglesias usan las escrituras del Nuevo Testamento en Sutjil- 50 porciento de la población profesan la fe evangélica.

Mas allá de la montaña pero lejos de terminar la jornada, Pedro ahora trabaja en asociación con Wycliffe para promover la traducción y el uso de las escrituras indígenas a un nivel nacional a través de las denominaciones.


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